viernes, 10 de septiembre de 2010

Comenzando mi blog!

Bienvenid@s al blog de Almus Mater!

Aquí encontrarás información, sobre ecología, crianza y crecimiento personal.

Hablando de temas interesantes y en mi opinión personal, importantísimos para ir dando forma a los nuevos humanitos que cuidarán de este planeta y de todo lo que en la Amada Madre Tierra se encuentra. Temas relacionados a la hoy llamada, crianza natural, que no es otra cosa que vivir la crianza dentro de los linderos del respeto hacia los hijos, tomando en cuenta sus necesidades emocionales, además de las puramente biológicas, reconociéndolos como seres únicos, valiosos y cambiantes; reconociéndonos en el proceso, los padres, como personas con la tarea más grande, la de Amar y aprender de los mejores maestros personales: los hijos.

Hace algunos años, mi búsqueda de la verdad se centró en conocer quién era yo, para así partir, desde mi centro hacia el mundo, disfrutando así, plenamente de mi visita como humana en esta vida. Aprendí que todo lo que experimentamos, lo hacemos, de manera personal. Que nuestra percepción hacía de nuestro mundo un lugar concordante con nuestra manera de pensar. Aprendí que todo lo que sucede en mi vida depende únicamente de mí, ya que soy yo quien toma lo bueno de lo incómodo y lo mejor de los momentos "dorados". Así, entendí que nos conocemos a través del contacto interior y nos reconocemos en el reflejo constante en los demás. Buscando espejos dónde reconocerme, conocí muchos maestros, en múltiples lugares, edades, y formas. Por variadas circunstancias, llegó el día en que pedí con el corazón que llegase a mi vida un maestro espiritual, que a través del amor, no más del sufrimiento, me enseñara lo que venía a hacer a esta vida en particular. Sabiendo bien que, de esa manera, conectando con quien soy y haciendo lo que vengo a hacer, sería la "yo" más feliz que este mundo pudiera conocer (de otra manera, creo que sólo seguiría viendo los días pasar, sufriendo siempre por cómo los demás son, estancada siempre en mis miedos, gobernada siempre por mis emociones, dirigida siempre por mis egos... y llegó el maestro ideal, envuelto en luz y...en una bolsita, mi placenta!



Mi nueva vida como madre de un ser único me lleva a mirar de forma distinta todo lo que era, lo que me rodea, lo que hoy soy. Estar presente en el crecimiento y evolución diaria de mi hijo me lleva observar lo maravillosos que somos, y lo miedosos que el entorno nos vuelve! Su inocencia e individualidad contrasta con todo a su alrededor! Tenemos miedo a equivocarnos, a la soledad, a el rechazo, a la falta de bienes materiales, a ser "pecadores", a ser diferentes, ...a los asaltantes y a las arañas panzonas...vivimos moviéndonos de un lado para otro, huyendo siempre de algo. Pero generalmente huimos de "alguien" en particular: de nosotros mismos. Vivimos en un mundo superficial, frío y calculador, desprovisto de encanto simple. Desafortunadamente, cada vez nos parece más normal sufrir! con tal de quedar bien con lo que nos han obligado a aceptar como "bueno" o "correcto". Confiamos más en cualquier cosa que en nuestra sabiduría interna. somos inseguros, tenemos autoestimas bajas, somos compradores compulsivos, nos atrapan las emociones de baja frecuencia...no somos nosotros, somos los que quieren tooodos que seamos! Y los otros, la gran mayoría, ni siquiera saben tampoco, quiénes son!!


Todo comienza en la infancia, e incluso, muchísimo antes! Cada ser individual comienza a construírse desde sus experiencias intrauterinas, continuando con la experiencia de parto, y siguiéndole una serie de aspectos fundamentales en el inicio de una vida humana (el apego y los consecuentes estímulos o bien, la falta de ellos; la lactancia materna, el trato recibido por el bebé, la cercanía con la madre o persona maternante...etc.). Continuando en los primeros años con los condicionamientos, las ideas preconcebidas adultas, la forma personal de ver la vida -y de enseñarle a los hijos a verla de manera similar- de los padres...

Somos únicos, pero el espacio para ser nosotros mismos, sin la influencia del miedo tiende a ser muy reducido. La falta de certeza sobre lo que debemos hacer en cada escena de nuestras vidas -acompañante usual de nuestra naturaleza humana-, es vista como un obstáculo, en vez de como el "chiste" de esta aventura en que nos adentramos al nacer.


Ir descubriendo el mundo es fascinante; probar y vivir, afrontando consecuencias con paciencia hacia nosotros y los demás. Podemos avanzar a nuestro paso, vivir como seres únicos, siempre y cuando, tengamos coraje (courage: valor, valentía) para hacerlo, estando claros de que es nuestra experiencia y como tal, tenemos el derecho a vivirla, aún a pesar de opiniones contrarias. Claro está, respetando el derecho que también los otros tienen y manteniéndonos al margen amorosamente.

Somos libres de pensar de manera única, de sonreír como idiotas, o pasárnola tan mal como queramos por lo que todos dicen o hacen. Esas decisiones las tomamos en función de lo que nuestros padres nos sembraron, consciente o inconscientemente, pero ahí está...todo lo que ellos filtraron en nuestros corazones, ahí esta, lo sepamos o no, lo queramos o no, ahí-está... somos los adultos que decidimos ser, según hayamos elegido con qué cosas quedarnos. Es por eso que el trabajo personal nos transforma y no necesitamos apegarnos a nada o nadie, más que a nuestro propio Ser interior...y adivinen quiénes son los maestros de eso? Los nenes!!!! Ellos son. (punto)

Entonces, ¿no es decisivo el Amor a mares en el embarazo, parto, y crianza? Es por eso que creo que aportar información es vital, cada persona es un mundo, cada quién puede elegir lo que desee, pero... elegir entre qué? Entre lo que hay! ...y hay más de lo que conocíamos!

Bienvenid@s nuevamente! :)

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